9 OCTUBRE 2026
MARU CAMPOS, GOBERNADORA DE CHIHUAHUA, DESIGNA A GILBERTO LOYA COMO NUEVO FISCAL GENERAL DEL ESTADO.
CHIHUAHUA.— El nombramiento de Gilberto Loya Chávez como nuevo encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado ocurre en medio de una discusión legislativa que podría transformar por completo a esa institución y abre una pregunta inevitable: ¿está el Gobierno de Maru Campos preparando el terreno para dejar a Loya como Fiscal General por los próximos ocho años?
Este viernes 9 de octubre, la gobernadora Maru Campos designó a Loya como encargado del despacho de la FGE, en sustitución de Francisco Sáenz Soto, quien había ocupado temporalmente el cargo tras la salida de César Jáuregui.
Al mismo tiempo, Luis Ángel Aguirre, hasta ahora subsecretario de Estado Mayor, fue designado para hacerse cargo de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal que deja Loya. El Gobierno estatal confirmó además que el procedimiento para definir al próximo Fiscal General continuará y que será necesaria la intervención del Congreso.
Hasta ahí podría parecer un simple movimiento dentro del gabinete.
Pero el contexto legislativo cambia por completo la lectura, ya que hace apenas unos días, la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales del Congreso del Estado aprobó en sentido positivo el proyecto de dictamen para convertir a la Fiscalía General del Estado en un organismo constitucional autónomo.
El dictamen avanzó con cinco votos a favor de legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, mientras Morena votó en contra. La reforma todavía necesita pasar por el Pleno y, al tratarse de una modificación constitucional, requiere mayoría calificada: 22 de los 33 diputados.
Uno de los cambios más importantes es que el próximo titular de la Fiscalía tendría un periodo de ocho años, por lo que quien sea designado durante la administración de Maru Campos permanecería en funciones durante prácticamente todo el siguiente gobierno estatal.
La propuesta originalmente incluso contemplaba la posibilidad de reelección, pero esa parte fue retirada posteriormente para conseguir mayores consensos legislativos.
Pero existe otro elemento todavía más llamativo, la Constitución vigente establece actualmente que para ser Fiscal General del Estado se requiere, entre otras cosas: tener título de Licenciado en Derecho y por lo menos cinco años de ejercicio profesional.
Gilberto Loya no es abogado.
De acuerdo con su currículum oficial publicado por el Gobierno del Estado, Loya es Ingeniero en Electromecánica por el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez.
Y aquí aparece una coincidencia que resulta difícil ignorar.
La propuesta impulsada por PAN y Movimiento Ciudadano modifica los requisitos para encabezar la nueva Fiscalía Autónoma.
Mientras Morena propone mantener como obligatorio el título de Derecho y elevar a diez años la experiencia profesional, el planteamiento PAN-MC ha contemplado permitir perfiles que cuenten con licenciatura o experiencia mínima de cinco años relacionada con seguridad, procuración o investigación de delitos.
En otras palabras:
Una reforma de esta naturaleza podría permitir que Gilberto Loya, quien hoy no reúne el requisito constitucional de ser Licenciado en Derecho, pueda convertirse posteriormente en Fiscal General.
Otro punto que ha provocado críticas es el mecanismo de selección, la propuesta impulsada por PAN y MC mantiene una participación relevante del Ejecutivo: la terna sería enviada por la gobernadora, y posteriormente el Congreso elegiría al titular.
Morena ha planteado un mecanismo distinto: que una comisión integrada por nueve especialistas evalúe a los aspirantes, integre la terna y que posteriormente la elección requiera las dos terceras partes de la totalidad del Congreso, no solamente de quienes estén presentes en la sesión.
¿Coincidencia o una estrategia que comienza a tomar forma?
Hasta este momento no existe evidencia pública que permita afirmar que Gilberto Loya será el candidato de Maru Campos para encabezar la Fiscalía durante ocho años.
Pero la sucesión de acontecimientos abre legítimamente la puerta a esa interpretación política.
Primero se impulsa una Fiscalía Autónoma cuyo titular permanecería ocho años.
Después se plantea flexibilizar un requisito que actualmente impediría a Loya ser Fiscal General, al no contar con licenciatura en Derecho.
Y ahora, antes de que concluya la discusión legislativa, Maru Campos coloca precisamente a Gilberto Loya al frente de la Fiscalía como encargado del despacho...